domingo, 1 de mayo de 2022

Poemario improvisado (19-07-2014)

Y así mi alma queda fragmentada,
fragmentados tus ojos jugosos,
jugoso tu cuerpo que en mi esencia descansa
y aún descansando queda muerto el dulzor frío.

Dime, alma mía, tú que sabías hacerme soñar,
cuando tu risa era como las campanas de la iglesia,
iglesia donde mis suspiros quedan apagados,
apagada mi sonrisa que en paz descansa.

Tu felicidad entre murmullos se escapa,
escapa el mullido calor que me apagaba,
así apagado queda mi angosto rostro,
rostro de lujurias, rostro de alimañas.

sábado, 22 de febrero de 2014

Soneto de la entrega a la muerte

Ya puedo percibir su eterno frío,
su rápido caminar ya presiento,
sus delicadas alas que en el río
se apagan, ya me ataca con su aliento.

Aun sabiendo que en él no confío, me
aproximo a él, firmando el juramento
de sangre, cediendo mi ser vacío,
notando el gran ambiente turbulento.

¡Oh, cruel y fatal destino escarlata!
¿Por qué tú tuviste que condenarme
a esta cruel realidad inmediata?

Sin haber deseado el ahogarme
nunca en aquel cruel destino escarlata,
la Muerte al infierno quiere tirarme.